El botellón y la intoxicación etílica
Se ha creado una guía sobre la actuación a realizar en caso de coma o intoxicación etílica (”Actuación ante un coma etílico”), pensada para enseñar a los adolescentes y jóvenes cómo ayudar a sus amigos si sucediera el caso en cuestión.
Esta guía forma parte del programa ‘Ponle un tapón al botellón’, y trata de concienciar a los chavales sobre los peligros del alcohol.
La propuesta surge al conocer los datos de la Sociedad Española de Urgencias Pediátricas que indican que el 48,6% de los menores de 16 a 18 años atendidos por intoxicación en urgencias hospitalarias habían consumido alcohol y/o drogas ilegales y que los fines de semana son ingresados en distintos hospitales de España alrededor de 300 jóvenes por intoxicaciones etílicas graves.
En prácticamente todas las personas la intoxicación etílica es ‘visible’ y reconocible cuando la concentración de alcohol en sangre supera los 1,5 g/l (el límite permitido en España para conducir es de 0,25 g/l). Pero cuando la cantidad es menor, reconocer la intoxicación es más complicado porque entran en juego muchos factores, como la edad, la genética, la tolerancia al alcohol, la complexión física o la existencia de patologías crónicas.
La ingesta en exceso de alcohol puede provocar un cambio del estado de ánimos extremos muy rápido, mostrar un comportamiento desinhibido y perder por completo el sentido del ridículo. Cuando además hay mareos, naúseas, sudoración excesiva, palidez, descoordinación o pérdida de equilibrio, la situación se podría considerar borrachera o intoxicación etílica. Cuando aparecen los desmayos y la falta de respuesta, la situación puede apuntar a un coma etílico.
Si se sabe diferenciar entre las fases de la intoxicación, se podrá intervenir en casos de necesidad. Se van a realizar simulaciones en distintos institutos y se apunta que lo primero que hay que hacer es valorar el estado de consciencia, las respiraciones y el pulso de la persona afectada; llamar al 112; colocar al afectado en posición de seguridad (tumbado de lado) si está consciente y acompañarle hasta que llegue el personal sanitario.
La situación se complica si la persona está inconsciente, pero aún en estas situaciones también hay cosas que se pueden hacer como: colocar al afectado boca arriba, abrir la vía aérea (maniobra frente-mentón) e iniciar el masaje cardiaco si se sabe realizar. Todo ello tras haber llamado a los servicios de emergencia.
Guía se actuación
El alcohol es la droga más consumida por los jóvenes y abre la puerta a otras sustancias ilegales, además de que el 50% de los embarazos no deseados en esta población se producen bajo la influencia del alcohol.
Aunque parece que los adolescentes y los jóvenes saben los peligros que conlleva el abuso de alcohol, lo cierto es que todavía persisten muchos mitos que este programa educativo tratará de aclarar. Algunos de los mitos más frecuentes y más extendidos en colegios e institutos, recogidos en la guía, son:
· El alcohol es un alimento: El alcohol no alimenta nada pero tienen un valor calórico muy alto, por lo que es uno de los responsables de la obesidad.
· El alcohol sirve para combatir el frío: Produce una sensación momentánea de calor porque los vasos sanguíneos de la piel se dilatan, pero eso mismo hace que en poco tiempo baje la temperatura corporal y se sienta frío.
· El que aguanta más el alcohol es más fuerte: Si una persona aguanta mucho es porque su organismo se ha acostumbrado a la ingesta de alcohol, pero esta sustancia daña su organismo tanto como el del resto.
· El alcohol ayuda a ligar y facilita las relaciones sexuales: El alcohol promueve conductas despreocupadas y absurdas y puede hacer que la persona se vuelva desagradable y molesta, ahuyentando a la chica o al chico que le gusta. También impide disfrutar plenamente de las relaciones sexuales y aumenta el riesgo de embarazos no deseados.
· Beber alcohol sólo los fines de semana no es perjudicial: El daño depende de la cantidad e intensidad con que se ingiera. Si se toman grandes cantidades en poco tiempo no da tiempo a activar los procesos metabólicos de defensa del organismo.
· El alcohol se elimina más rápido haciendo ejercicio o vomitando: Por estas vías sólo se expulsa una mínima cantidad, pero no la que ha entrado en sangre y la que daña al organismo.
· El alcohol daña por igual a hombres y mujeres: La mujer, al tener menos peso y masa corporal que el hombre, se ve más afectada con menor cantidad de alcohol.
Fuente: elmundo.es
Dr. Sergi Godia López
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
