Día Mundial Sin Tabaco, 31 de mayo del 2009
El tabaco es la principal causa evitable de muerte en el mundo. Es el único producto de consumo legal que mata entre un tercio y la mitad de sus consumidores. Estas muertes prematuras acortan la vida, en promedio, en unos 15 años.
De los cerca de 1.800 millones de jóvenes (de 10 a 24 años) del mundo, 85 % de ellos viven en países en desarrollo. Al haber sobrevivido al vulnerable periodo de la niñez, suelen estar generalmente sanos.
Sin embargo, mientras la industria tabacalera intensifica sus esfuerzos para captar a los jóvenes, potenciales consumidores de tabaco de por vida, la salud de un porcentaje importante de la juventud del mundo está seriamente amenazada por sus mortales productos.
La nicotina es un producto altamente adictivo, y su experimentación durante la niñez y la adolescencia puede llevar fácilmente a toda una vida de dependencia al tabaco.
El cigarrillo afecta el funcionamiento interno del cuerpo así como nuestra estética externa puede verse desmejorada de forma notable por el envejecimiento prematuro de la piel, la mayor probabilidad de padecer ojeras, el superior riesgo de sufrir pérdida de masa muscular, la peor circulación de la sangre que afecta a todo el organismo, entre otros efectos que el tabaco produce y degrada progresivamente nuestro aspecto físico.
Por otro lado, fumar reduce la esperanza de vida como consecuencia del mayor riesgo de enfermar a causa de problemas respiratorios, ateroesclerosis, hipertensión arterial, menor masa muscular, depresión, dislipemias, carencias vitamínicas, tumores…
Los fumadores también tienen más riesgo de sufrir alteraciones en la fertilidad, alteraciones de memoria, insomnio, falta de productividad intelectual y de rendimiento físico.
Por supuesto no debemos olvidar las consecuencias que pueden llegar a tener los bebés de embarazadas fumadoras, quienes también tienen mayor riesgo de sufrir depresión, asma, alergias y trastornos de la conducta.
Los fumadores pasivos, todos los que no fumamos pero aspiramos las sustancias tóxicas del humo del tabaco, también sufrimos las consecuencias del cigarrillo en nuestro organismo. Consecuencias que alcanzan todas las esferas de nuestra salud y no sólo nos perjudican intelectual, orgánica y físicamente, sino también, emocionalmente.
La peligrosidad del tabaco para la salud y la labor de la OMS para frenar su consumo son los dos ejes centrales de este evento anual, que tiene lugar cada 31 de mayo. El tabaquismo, segunda causa mundial de mortalidad, es responsable hoy en día de la muerte de uno de cada diez adultos en el mundo.
La OMS creó el Día Mundial Sin Tabaco en 1987 para llamar la atención del mundo sobre la epidemia de tabaquismo y sus letales consecuencias. El tabaco es la principal epidemia prevenible a la que hace frente el mundo sanitario.
Fuentes: OMS, vitonica.com
Dr. Sergi Godia López
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria
