Los riesgos de la terapia hormonal sustitutiva
La terapia hormonal sustitutiva (THS) se administra para mejorar los síntomas vasomotores que acompañan a la menopausia, pero está asociada a un mayor riesgo de sufrir cáncer, un infarto cerebral o un tromboembolismo venoso, según expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), dependiente del Ministerio de Sanidad, que ha reevaluado las recomendaciones sobre esta terapia realizadas en enero de 2004.
Sanidad recuerda que existe “una fuerte asociación ampliamente contrastada” entre cáncer de endometrio y terapia estrogénica, que aumenta con la duración del tratamiento. Los datos indican un incremento de riesgo de cáncer de mama con exposiciones a partir del quinto año de tratamiento para la THS combinada de estrógenos y progestágenos.
Varios estudios recientes apoyan datos previos que indicaban un ligero incremento de riesgo de desarrollar un cáncer de ovario a partir de los 10 años de tratamiento, tanto para terapia estrogénica como para la combinada de estrógenos y progestágenos.
Por otra parte, la Terapia Hormonal de la menopausia sigue sin demostrar un efecto protector frente a la enfermedad cardiovascular. Los datos disponibles indican un incremento de riesgo de infarto cerebral isquémico y de tromboembolismo venoso. La THS tampoco reduce el riesgo de cardiopatía isquémica, incluso éste se podría incrementar en el caso de terapia combinada, advierte Sanidad.
Además, la THS incrementa en cierto modo el riesgo de tromboembolismo, sobre todo durante el primer año de tratamiento y para TH combinada. Datos procedentes de un solo estudio observacional sugieren que el riesgo puede ser menor con la administración por vía transdérmica, hipótesis que, no obstante, necesita ser sometida a prueba en nuevos estudios.
La THS mejora los síntomas vasomotores asociados a la menopausia y previene el riesgo de fracturas osteoporóticas en mujeres con riesgo elevado, aunque este efecto desaparece al interrumpir el tratamiento. El balance beneficio-riesgo de este tratamiento difiere para cada mujer dependiendo de su estado de salud, sus necesidades de tratamiento, la edad de comienzo del mismo o la duración de su uso.
En mujeres sin sintomatología “no está justificado” su uso y en jóvenes sanas, el uso de terapia hormonal para el alivio de los síntomas de la menopausia presenta “un riesgo global bajo”, que va aumentando con la edad y con la duración del tratamiento, aseguran fuentes de la AEMPS.
En todos los casos, el tratamiento deberá ser individualizado, valorándose periódicamente la pertinencia de mantenerlo. “Todas las mujeres, excepto aquellas que no conserven su útero, deben recibir terapia combinada, es decir, estrógenos y progestágenos administrados de forma continua o secuencial durante al menos 10 días al mes”, añaden.
Fuente: elmundo.es
Dr. Sergi Godia López
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria


